Coursera, o la auténtica democratización de la docencia

Hacía mucho, mucho tiempo, que no me tropezaba en internet con una idea tan fascinante como la de Coursera. Quizá sea una idea vieja, y ande yo rezagado en estos de las innovaciones, de tanto tener la cabeza puesta en el trabajo. Sea como fuere, lo de Coursera me ha dejado atónito y nada mejor que compartir mi asombro en el blog.

La cosa es así: Coursera es una empresa de educación, asociada con universidades de primer nivel, cuya misión es hacer accesible clases y cursos de educación superior a todo el mundo. Sí, tal cual lo escribí, a todo el mundo. Puesto en sus propias palabras:

We envision a future where everyone has access to a world-class education that has so far been available to a select few. We aim to empower people with education that will improve their lives, the lives of their families, and the communities they live in.

Los cursos son gratuitos, pero más importante que eso: son completos. Me refiero a que no solo ponen a disposición del “estudiante” el contenido académico, sino que además hacen evaluaciones y asignan calificaciones. De lo que he podido leer hasta el momento, los “fundamentos pedagógicos” de Coursera son los ejercicios interactivos, un proceso denominado “Mastery Learning” y la evaluación de pares. El primero de estos fundamentos es un resultado obvio de la plataforma digital; el segundo tiene que ver con la retroalimentación inmediata y la posibilidad que se da a los estudiantes de re-evaluarse sobre el contenido estudiado; y finalmente la tercera se nutre de “crowd sourcing”, buscando construir un sistema de calificación confiable sobre el poder para agregar información que da la red.

Es una idea interesantísima por donde se la vea.

La gente de Coursera ha dado un significativo paso adelante en relación a lo que gente como el M.I.T ha hecho con su OpenCourseWare. Confieso que todavía no conozco ni entiendo del todo cómo funciona esto, pero la idea promete. No solo eso, invita también a hacer una reflexión sobre el futuro de la educación y muestra cómo, además, las universidades están entendiendo esto de las plataformas digitales bastante mejor que algunas industrias.

Cierro este post invitándolos a buscar y anotarse en algún curso que les llame la atención. Yo ya lo hice: me metí en el curso “A Beginner’s Guide to Irrational Behavior” que dicta el mismísimo Dan Ariely. Y es que en esto de las plataformas digitales ocurre como con las bicicletas: se aprende y entienden mejor, subiéndose y pedaleando.

Echenle un ojo y se les llama la atención, anótense (la única barrera, por los momentos, es el idioma). Lo único que se puede perder es tiempo y aún así, se habrá ganado conocimiento y experiencia. Eso, en el mundo de la educación, siempre es ganancia.

2 Comments

  1. Melisasays:

    Qué interesante. Ya me estoy inscribiendo. Saludos.

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