El Anti-Manifiesto

Hace poco, colgué en este blog una cita de uno de mis autores favoritos, Nassim Nicholas Taleb, en la que afirmaba que la inteligencia, hoy en día, consiste en saber ignorar cosas irrelevantes, más que en identificar cosas relevantes.

Me parece una idea poderosísima, quizá porque es contra-intuitiva.

Soy de los que cree que mucho de lo que está mal en este mundo mejoraría si dejáramos de darle pelota a los lugares comunes, esos conceptos vacíos de contenido que con frecuencia dirigen nuestras conductas (y la de muchas organizaciones también).

Pregúntense cuántos clichés no se escuchan todos los días, casi siempre bajo la forma de consejos o recomendaciones. ¿Qué pasa si los ignoráramos? o mejor, ¿qué pasaría si los diéramos vuelta, si los desafiáramos?

Eso es, justamente, lo que ha hecho Daniel H Pink en su “Flip Manifesto“, un documento de 85 páginas en el que el célebre escritor y consultor norteamericano comparte 16 consejos sobre motivación, innovación y liderazgo, a contra vía de los que comúnmente escuchamos.

En éste se pueden leer, por ejemplo, recomendaciones como las siguientes:

  • Empieza a duda de ti mismo
  • Pásale tus problemas a otra persona
  • No uses listas de pendientes (To Do’s), ten mejor una lista de prohibiciones (To Dont’s)
  • Toma tantas vacaciones como quieras en el momento que quieras.

Así como esos, hay 12 consejos adicionales, cada uno con argumentos que los respaldan, tomados casi todos de investigaciones en Psicología. Dice Pink en el prólogo.

I proffer this contrarian counsel not for the sake of being clever or controversial, but because in my travels and research, I’ve found that the individuals and organizations doing great things have often flipped the conventional wisdom. They’ve taken age-old beliefs—and turned them upside down. What they’re doing, and what I’m advising based on their success, represents smarter advice—despite (perhaps because of) running counter to what many others believe.

Me parece un ejercicio brillante, no solo por las ideas que agrupa, todas interesantes y valiosas, sino también porque celebra una forma de pensar crítica y desafiante, lamentablemente poco común hoy en día.

Tal como dice Taleb en la cita que menciono al inicio de este post, para ser inteligente hay que aprender a desechar ideas irrelevantes.

Este Anti-Manifiesto es una excelente manera de empezar.