Fuera de lugar

A este blog le pasa siempre lo mismo: se apaga cuando el trabajo, el estrés y la corredera se encienden. Es natural, al fin y al cabo, este espacio es un side project, una suerte de entretenimiento o ejercicio (o las dos al mismo tiempo) ejecutado para disciplinar la lectura y compartir con gente de intereses comunes algunas de las “nerdadas” que me llaman la atención.

Hay momentos, lo confieso, en las que dudo si el blog tiene sentido, si es necesario o valioso dedicarle tiempo a escribir boludeces que leen unas pocas decenas de personas al día. Pero casi sin falta, cuando aparecen esos momentos de “desesperanza digital”, sale de pronto alguien que postea o comenta sobre algún tema que me recuerda la importancia de este blog. Una importancia, debo admitir, un tanto egoísta y hasta ingenua, porque seguramente me beneficia más a mi que al lector, pero que no por ello deja de ser, valga la redundancia, importante.

En esta ocasión ese alguien fue mi buen amigo Gabriel Bulla, quien colgó en su muro de Facebook una charla de Hernán Casciari dictada en 2011 en TEDx Río de la Plata, titulada “cómo matar al intermediario”.

Casciari se convirtió en un héroe particular para mi, luego de que sus textos me acompañaran en la noche insomne que precedió a la final del mundial de fútbol Brasil 2014. Sus relatos, cargados de humor e inteligencia, me hicieron mitigar la ansiedad, llegando incluso a arrancarme carcajadas (toda una hazaña esa noche, créanme).

En su charla, Casciari explica el origen de su blog Orsai y de su revista, que luego evolucionaría a editorial. Comparte su convicción por escribir libremente y explica la ética detrás de sus proyectos. Y todo lo hace usando esa expresión futbolística tan cercana al lunfardo – orsai (del inglés off-side) – que sirva para designar a alguien que está jugando “en posición adelantada”.

A mi me gusta pensar que este blog es un espacio para jugar y explorar un poco. Es, para seguir usando la metáfora de Casciari, un modo de estar un poco fuera de lugar, pero en el buen sentido. Y es que a veces, me parece, es bueno quedar un poco adelantado, lejos de dónde ocurre la acción. Es refrescante leer y trabajar sin tantas ataduras, no darle bola al juez de línea que tan incómodamente nos levanta la banderita para decirnos que ahí donde estamos parados no se vale, que hay que seguir las reglas.

El pensamiento, el aprendizaje, la innovación, la pasión; todas surgen un poco del caos y, como decía mi viejo, de saber sacar un poco los pies del plato. Surgen, también, de saber darle la justa importancia a cada cosa y en no tranzar tu forma particular de entender el mundo, al menos no siempre.

Si en este blog hay algo de la mística que impulsa todo lo que hace y crea Hernán, aunque sea solo en un grado mínimo, entonces habrá valido la pena, con todo y la banderita en alto.

 


Acá les dejo la charla completa. Disfruten.

Photo credit: James West on Flickr CC

2 Comments

  1. Ramiro, yo a titulo personal te sigo mucho. Leo todo lo que escribes si el tiempo me deja jajaja. Comparto contigo que no es fácil y a veces se percibe sin sentido, pero para mi es importante su experiencia y compartir…te ánimo a seguir escribiendo. Un fans del Blog.

    • Gracias mi pana, lo aprecio enormemente. Ahí vamos, poco a poco retomando. ¡Abrazo grande!

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