Las 3 cosas que aprendí de Lawrence Lessig

Lawrence Lessig es uno de mis héroes personales y posiblemente una de las personas cuyas ideas más han marcado mi forma de ver el mundo. En la última edición de las conferencias de TED, Lessig se despachó con una de sus mejores charlas hasta el momento, lo que me hizo pensar que quizás era oportuno compartir acá las razones por las cuales yo admiro profundamente a este abogado norteamericano. Con ello, además de invitarlos a conocer mejor la obra de Lessig, lo que pretendo es contagiarlos con sus ideas, de la misma manera en la que he sido contagiado yo. Así que, sin más, acá van las 3 enseñanzas que me ha dejado este fantástico Profesor.

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Lawrence Lessig (Giving final talk about Free Culture at Stanford)

#1. La creatividad siempre construye sobre el pasado. 

Parece una verdad de perogrullo, pero no todos entienden la importancia que tiene esta idea. La creatividad se nutre, necesariamente, del trabajo de otros creadores. No existe, para decirlo en palabras simples, nadie que cree en el vacío; siempre, de una u otra forma, ese creador toma la obra de alguien que lo antecede y la modifica o interpreta para dar lugar a algo nuevo. (Algo similar pensaba Borges, por cierto, cuando afirmaba que todo buen escritor debe antes ser un excelente lector).

De lo anterior se desprende una conclusión fundamental: si queremos una sociedad creativa, debemos necesariamente dar acceso a las obras del pasado. En otras palabras: Las sociedades creativas se construyen sobre culturas libres.

Esa idea tan sencilla pero tan poderosa me ha hecho no solo respetar el trabajo de los demás, sino entender el valor que hay detrás de cada cosa que se comparte en Internet. Este blog se ha mantenido, aún en tiempos de pocas publicaciones, porque siempre mantengo el humilde deseo de que alguien puede tomar lo que escribo y utilizarlo para hacer o decir otra cosa mejor. Soy un convencido de que mientras más permisivos y abiertos seamos con lo que “creamos”, más creativos e innovadores seremos.

La forma en la que Lessig ha contribuido en la generación de una cultura más libre y abierta me lleva al segundo aprendizaje que he extraído de su obra.

#2. Los verdaderos cambios sociales se dan de abajo hacia arriba

Convencido como siempre ha estado sobre la importancia de facilitar el acceso a la cultura, Lessig libró duras batallas legales con el objetivo de modificar la legislación vigente en materia de propiedad intelectual en los EEUU, la cual según él, no se ajustaba a la realidad “digital” que el mundo ha venido viviendo en los últimos 20 años. Pero lejos de conseguir su objetivo a través de los tribunales y de modificar textos legales vigentes, Lessig logró sumar a miles de millones de personas a su idea de “abrir la cultura” a través de la creación de un nuevo conjunto de licencias denominadas Creative Commons, “que ofrecen al autor de una obra una forma simple y estandarizada de otorgar permiso al público en general de compartir y usar su trabajo creativo bajo los términos y condiciones de su elección”. Hoy en día, 49 jurisdicciones diferentes permiten el uso de licencias CC y sólo en Flickr hay más de 200 millones de trabajos bajo algunas de sus licencias.

Que un cambio tan trascendental se de a través de la implementación de una herramienta tan simple es algo realmente maravilloso, porque demuestra el enorme poder que hay detrás de las tecnologías digitales cuando son bien utilizadas. No hace falta entrar en largas y costosas luchas de poder: a veces basta solo con darle a las personas las razones y los medios para sumarse a tu causa.

Hoy en día. Lessig está enfocado en acabar con la corrupción en Washington, cuya raíz está en el poder que ejercen las grandes corporaciones sobre altos funcionarios públicos mediante el financiamiento de sus campañas. Su idea es sencilla y sigue el mismo principio que está detrás de Creative Commons: hacer que millones se unan a su causa y exijan a sus representantes en el senado que se comprometan públicamente a no recibir donativos ni de empresas privadas ni en grandes sumas. A este proyecto lo ha llamado “Rootstrikers“, inspirado en una frase de Henry David Thoureau (there are millions striking at the branches of evil, to one striking at the root).

Y finalmente, todo lo que ha hecho ha sido posible, entre otras cosas, a su fabulosa capacidad para comunicarse, lo que me lleva al tercer aprendizaje.

#3. Pocas cosas son tan persuasivas como una buena presentación 

Puede parecer extraño, pero Lessig es de quien más he aprendido sobre cómo presentar, sin que él dedique ni un solo minuto de sus charlas o un sólo párrafo en sus libros a hablar de presentaciones. Su estilo y manejo discursivo me parecen brillantes y puedo decir que no he visto todavía a un presentador que lo supere en claridad y poder persuasivo. Escucharlo hablar es un placer, por la claridad en su mensaje y lo fluido de su discurso. Garr Reynolds ha hecho referencia varias veces a Lessig y su estilo en su famoso blog Presentation Zen, en donde afirma que sus presentaciones son “una fantástica combinación de contenido, arte y branding”. Lo que más me gusta de su estilo es la manera en la que estructura el contenido. Sus presentaciones suelen estar divididas en 3 o 4 partes distintas, muchas de las cuales son historias o anécdotas que luego conecta a través de una observación o un argumento. Eso le permite organizar su discurso de manera impecable, haciendo que las láminas acompañen lo que dice a un ritmo casi perfecto. Es casi imposible no terminar convencido de lo que dice luego de verlo presentar. Yo, humildemente, trato de copiar algunos de sus recursos, con la esperanza de lograr el mismo poder persuasivo que él logra en cada una de sus charlas.

Bueno, hasta acá los aprendizajes. Si logré despertar interés y desean explorar más sobre su trabajo, pueden empezar por estos links.

Créanme, vale la pena.


Foto de la portada: Jon Ito

2 Comments

  1. Gonzalosays:

    Es impresionante como presenta y coordina el discurso con las diapositivas. Pero a mi particularmente, me llegan mucho más las presentaciones menos estudiadas y coordinadas, más espontáneas. Eso no quiere decir que no tengan un estudio detrás y un lineamiento, ya que una presentación lo requiere, pero en este caso me parece demasiado estudiado. Es sólo mi opinión!

    • Quizá sea el tema Gonza, pero si, tenés razón en cuanto a que es estructurado. Yo su método lo copio todo lo que puede, a mi me encanta. Como en todo, es cuestión de gustos. Abrazo!!

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