La escasez de la atención

El célebre economista estadounidense, Herbert Simon dijo, en una conferencia titulada “designing organizations for an information rich world“, lo siguiente: 
“in an information-rich world, the wealth of information means a dearth of something else: a scarcity of whatever it is that information consumes. What information consumes is rather obvious: it consumes the attention of its recipients. Hence a wealth of information creates a poverty of attention and a need to allocate that attention efficiently among the overabundance of information sources that might consume it. (p. 40)”
Simon falleció en el año 2001 y la cita anterior es de 1971. Es imposible leerla y no sentir que la escribió ayer y no hace casi 50 años. 
 
¿Qué pensaría Herbert Simon hoy, al vernos sumergidos en pantallas, apps, notificaciones y mensajes?
 
En la siguiente cita, tomada de la misma conferencia, podemos intuir una respuesta: 
 
In an information-rich world, most of the cost of information is the cost incurred by the recipient. It is not enough to know how much it costs to produce and transmit information; we must also know how much it costs, in terms of scarce attention, to receive it.
 
Estamos ante un problema serio que atenta de forma directa contra nuestro bienestar. No es exagerado decir que la vida se nos cuela entre los dedos cuando no sabemos (o nos cuesta mucho) prestar atención, cuando delegamos en otros el enorme poder de decir qué procesamos y qué no, o simplemente cuando experimentamos de forma pasiva y sin reflexión lo que vivimos. Pero ese no es el punto que quiero ilustrar en este post, porque me atrevo a pensar que todos estamos ya bastante conscientes del problema de distracción que las tecnologías digitales han generado en el mundo y cómo afectan nuestra productividad e incluso nuestro entorno social. 
 
La intensión del post es otra: más que hablar de lo que perdemos, quiero hablar de lo que podemos ganar. De ese costo de oportunidad al que hace alusión Simon en su cita y que usualmente pasa desapercibido. 
 
El psicólogo húngaro americano Mihály Csíkszentmihályi, dice en su libro Flow: The Psychology of Optimal Experience que el disfrute que podemos extraer de nuestras vidas y cómo nos sentimos con nosotros mismos, depende directamente de cómo nuestra mente filtra e interpreta nuestras experiencias cotidianas. Para Csíkszentmihályi, y yo diría que también para una corriente cada vez más grande de psicólogos, lo que procesamos es tanto o más importante que lo que vivimos. Y la razón de esto está en que lo primero depende de nosotros, mientras que lo segundo muchas veces escapa a nuestro control. Es ahí, justamente, en donde reside el poder de la atención. 
 
Attention is like energy in that without it no work can be done, and in doing work it is dissipated. We create ourselves by how we invest this energy. Memories, thoughts, and feelings are all shaped by how we use it. And it is an energy under our control, to do with as we please; hence, attention is our most important tool in the task of improving the quality of experience.
 
Según Csíkszentmihályi, prestar atención es mucho más que un mero gesto de cortesía o una estrategia para aumentar la productividad (aunque también es eso, insisto). Cuando enfocamos nuestra atención, nos hacemos partícipes de la experiencia y al mejorarla, nos mejoramos también a nosotros mismos. Vemos cosas que, distraídos, no veríamos. Nos enriquecemos como seres humanos. 
 
Un ejemplo claro de lo anterior es el acto de leer. Harold Bloom, en su libro The Anatomy of Influence, habla de la importancia de leer aquellos autores que “despierten” lo sublime que está dentro de nosotros. Esa idea, que si no recuerdo mal toma de Emerson, me parece fascinante, porque nos da a los lectores un rol protagónico y reconoce en nosotros el poder de construir algo más grande (en este caso, el hecho estético de la lectura). Borges y Cortázar, dos de mis autores favoritos, coinciden de algún modo en visión, pues celebraban siempre el lector activo, crítico, que junto al autor construía una obra. Sin esa contribución, sin la cuota de imaginación que aporta un lector atento y sensible, la obra está incompleta. 
 
I continue to write because of the Stevensian hope that the voice that is great within us will rise up to answer the voice of Walt Whitman or the hundreds of voices invented by Shakespeare. To my students and the readers I will never meet I keep urging the work of the reader’s sublime: confront only the writers who are capable of giving you a sense of something ever more about to be. Longinus’s treatise tells us that sublime literature transports and enlarges its readers. Reading a sublime poet, such as Pindar or Sappho, we experience something akin to authorship: “We come to believe we have created what we have only heard.”
 
Esa sensación de colaboración, de pensar que lo que se acaba de leer fue un poco creación nuestra, tiene una riqueza enorme. Me gusta pensar que en efecto hay algo sublime en nosotros que resuena ante el estímulo que representa una obra genial. Pero eso se logra, nuevamente, leyendo con atención.
 
Así como la lectura atenta mejora la obra y nos mejora a nosotros, la atención cotidiana, en las cosas aparentemente más triviales, también nos beneficia. Esta idea, recientemente popularizada por el genial David Foster Wallace en su discurso de graduación en Kenyon College en 2005 titulado “This is Water” es un eco de lo dicho por Csíkszentmihályi y cobra una importancia capital ante el escenario que Simon previó en 1971 y que hoy es una realidad apabullante. 
 
And the so-called real world will not discourage you from operating on your default settings, because the so-called real world of men and money and power hums merrily along in a pool of fear and anger and frustration and craving and worship of self. Our own present culture has harnessed these forces in ways that have yielded extraordinary wealth and comfort and personal freedom. The freedom all to be lords of our tiny skull-sized kingdoms, alone at the centre of all creation. This kind of freedom has much to recommend it. But of course there are all different kinds of freedom, and the kind that is most precious you will not hear much talk about much in the great outside world of wanting and achieving…. The really important kind of freedom involves attention and awareness and discipline, and being able truly to care about other people and to sacrifice for them over and over in myriad petty, unsexy ways every day.

That is real freedom. That is being educated, and understanding how to think. The alternative is unconsciousness, the default setting, the rat race, the constant gnawing sense of having had, and lost, some infinite thing.

Me fascina la idea de que la verdadera educación es la que enseña como pensar y esta, a su vez, consiste en saber a qué prestarle atención. Parece una trivialidad, pero creo firmemente que buena parte de nuestro bienestar depende de saber usar bien nuestra atención. La ignorancia es inconsciencia, automaticidad, pasividad. Dejarse llevar por la vida en un estado de inercia mental. 
 
Durante los meses que este blog ha permanecido en pausa he reflexionado de forma sostenida sobre la importancia de la atención en la construcción de nuestras experiencias. Buscando cómo quitarle las telarañas al blog, me di cuenta que este puede ser uno de mis filtros mentales. Escribir sobre lo que leo y sobre lo que me interesa es una forma de prestarle atención a mi entorno, de mejorarme como persona. Si al hacerlo, además, puedo beneficiar aunque sea en un grado minúsculo a algunos de los que me leen, el beneficio es doble.
 
Esa es la promesa que me he hecho.
 
Volver al blog, no tanto para escribir, sino para leer mejor. 

 
Crédito de la foto: Love (of technology) por Matthew G en Flickr. 
 

0 Comments

  1. Norman Torressays:

    Excelente reflexión, pongamos atención.

  2. Manuel Llorenssays:

    Muy buena entrada Ramiro. Es un tema fascinante. Junta la psicología con la tecnología, la sociología y hasta la ética.

    • Querido Manual, ¡qué gusto tenerte en el blog! ¡Gracias por el comentario! En ese punto de encuentro que mencionas he estado metido recientemente, sobretodo por la nueva maestría que estoy haciendo de Data Science. ¡Te mando un abrazo enorme!

  3. Beatriz Besada de casósays:

    Bienvenido a tu blog, mucho éxito

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